OBATA ISAO

 

En la escuela Isao Obata entrenó Judo, Kendo y Kyudo, pero cuando ingresó en la Preparatoria de Keio en Tokio, conoció el Karate a través de un libro que le prestó un amigo, el libro era la primera publicación del Maestro Gichin Funakoshi, fundador del Karate Shotokan. Éste despertó aún más la curiosidad de Obata en el Arte, y luego gracias al destino, Obata en la Universidad de Keio conoció a Funakoshi que había aceptado enseñar Karate a los alumnos.

El 27 de mayo de 1949 la JKA (Asociación Japonesa de Karate) fue establecida y Obata estuvo allí apoyando a sus amigos: Shigeru Egami, Masatoshi Nakayama, Gichin Funakoshi. Durante los años 60, Obata se dedicó a la enseñanza y formó a grandes karatekas como Tsutomu Ohshima.

Sensei Isao Obata dedicó su vida al Karate, falleció en 1976 dejando una gran cantidad de alumnos formados en el Arte.

SHIMODA TAKESHI

 

Takeshi Shimoda fue asistente de Gichin Funakoshi e instructor en los años trienta, según Shigeru Egami el más talentoso de los alumnos de O-sensei. Viajó alrededor de Japón junto con Egami, entre otros alumnos de Funakoshi dando demostraciones de Karate. Era un experto en Kendo de la escuela Nen-ryu y también estudió Ninjutsu.

Después de una de estas demostraciones enfermó seriamente y murió muy pronto, esto sucedió cuando contaba con treinta y tres años.

El Maestro Shigeru Egami relata :
 “No era un hombre grande, siempre mantuvo posturas bajas, no parecía golpear el makiwara con mucha fuerza. Me vi muy sorprendido cuando supe que practicaba mil golpes con cada puño cada día, aun cuando llovía, practicaba con un paraguas sobre su cabeza. Me vi aun más sorprendido cuando se me pidió que me parara ante él y recibiera sus golpes. Aunque sus golpes eran leves simplemente no podía defenderme de él no importaba cuanto lo intentaba”

El perder a un exponente tan joven fue un golpe muy duro, no sólo para O-sensei, sino para todo el Karate-do, poniendo al grupo de Gichin Funakoshi en la complicada situación de reemplazarlo.

Gichin Funakoshi El Sensei Funakoshi es conocido como el “padre del karate moderno” por su labor de difusión del mismo en las islas principales de Japón junto a otros maestros, y por ser fundador del Dojo Shotokan, lugar de estudio del karate donde sus alumnos junto con su hijo Yoshitaka “Gigo” crearon el estilo de karate del mismo nombre.

Funakoshi era un ferviente seguidor de la filosofía china del confucionismo. Tanto así que, cuando se vio obligado en dos ocasiones a usar el karate para defenderse, se sintió avergonzado, pues había deshonrado la armonía y las normas del cielo. El maestro Funakoshi desarrollo asímismo el Dojo Kun o reglas de aplicación del karate dentro y fuera del dojo como disciplina formativa. Sensei Funakoshi creía firmemente que un verdadero maestro podía ganar y salir adelante en la vida sin pelear, con dignidad, con su propio esfuerzo.

En 1906 Gichin Funakoshi, su maestro Itosu y algunos de sus compañeros de entrenamiento formaron un grupo para realizar demostraciones por la geografía de Okinawa. Tuvieron tal éxito que se propusieron divulgarlo, unificando las enseñanzas de sus dos maestros formando lo que sería un estilo único, más “japonés”: El Karate do Shotokan.

El objetivo final de su karate se definía por la búsqueda del equilibrio entre el cuerpo y la mente, manteniendo el uso de los ritos y de las normas de conducta :

DOJO KUN.

– Respeto a los demás
– Esfuerzo y constancia
– Reprimir la violencia
– Guardar siempre fidelidad
– Perfección de la personalidad

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Itosu Ankoh era un experto en Shuri Te y en esgrima clásica con sable o kenjutsu del estilo Jigen Ryu con quien incluso llegó a compartir la formación de su alumno, Gichin Funakoshi, conocido como el padre del karate moderno.

Parte del entrenamiento de Itosu era su práctica constante en el makiwara. Se le considera como el maestro quien dio a conocer al tuidi/ to-de/ te como Karate. Él desarrolló las formas o “Katas Pinan” que ahora son la base de la mayoría de los estilos modernos del karate. Como el Shorin Ryu, el shotokan (donde fueron renombradas Heian), y el shito ryu. Sensei Itosu reemplazó varios de los antiguos movimientos circulares de ataque y mano abierta traídos de las artes marciales chinas, por golpes lineales, en varios de los katas, debido a su constante práctica y énfasis en la filosofía – técnica del golpe único o ‘ikken hissatsu’, que tenía por finalidad vencer al guerrero samurai con armadura de un solo golpe. Es el  responsable de introducir el Karate Do en el sistema escolar militarista de Okinawa.

La realización más grande de Itosu Sensei fue el llegar a proponer como convertirse en un guerrero por la paz, dedicando su vida entera a sentar las bases para el desarrollo del Karate Do moderno.

Sus enunciados fueron:

1. El karate es fundamentalmente para el beneficio de la salud. Para proteger a sus padres o su maestro, es apropiado atacar a un enemigo sin importar la propia vida.

2. El propósito del karate es hacer el cuerpo duro como las piedras y el hierro; las manos y los pies deberían utilizarse como puntas de flechas, los corazones deberían ser fuertes y valientes.

3. El karate no se puede aprender rápidamente. Si uno estudia seriamente cada día, en tres o cuatro años entenderá de qué trata el karate. La misma forma de sus huesos cambiará. Aquellos que estudian como sigue, descubrirán la esencia del karate.

4. En el karate las manos y los pies son importantes así que deben ser entrenados a fondo contra el makiwara. Para esto deja los hombros bajos, abre los pulmones, toma el control de tu fuerza, agarra el suelo con los pies y hunde la energía intrínseca en la parte baja del abdomen (tandem). Practicar con cada brazo cien o doscientas veces.

5. Cuando practiques las posturas del karate, cerciórate de que la espalda está recta, tus hombros bajos, toma la fuerza propia y ponla en tus piernas.

6. Las técnicas externas del karate se deben practicar, una por una, muchas veces. La profundidad de las técnicas es transmitida de forma oral, esfuérzate por aprender las explicaciones y decidir cuándo y en qué contexto sería posible utilizarlas. Entrar, oponer, y liberar es la regla del karate.

7. Se debe decidir si la practica del karate es para cultivar un cuerpo sano, para defenderse, o para mejorar tu deber.

8. Durante la práctica se debe imaginar que se está en el campo de batalla. Cuando el bloqueo y el ataque te lleven a una mirada furiosa, baja los hombros y endurece el cuerpo. Practica siempre con este espíritu.

9. No te sobre-esfuerces durante la práctica porque la energía intrínseca se elevará, tu cara y ojos se volverán rojos y tu cuerpo será dañado.

Anko AzatoAnko Azato fue un noble guerrero y maestro del karate okinawense, considerado como el padre del karate-do moderno.

Repetía obsesivamente las formas o katas siguiendo la regla de entrenarlos por un mínimo de 3 años por kata. Pero como base de su enseñanza trabajaba la táctica, el movimiento/esquiva corporal unificada o ‘Tai sabaki’ y los varios ángulos de los ataques indirectos (uchi) y directos (tsuki).

Por lo que se sabe, sólo tuvo un alumno, Gichin Funakoshi, a quien legó una metodología que lo llevaría a desarrollar el Karate estilo shotokan, que a su vez comparte numerosos principios técnicos y tácticos con la esgrima con sable, tanto en su modalidad clásica o kenjutsu, como en su modalidad moderna o kendo.

La enseñanza de su único estudiante la compartió con su amigo, el también maestro Yasutsune Itosu, quien era muy estricto en su método de enseñanza, teniendo a Funakoshi repitiendo vez tras vez el mismo kata, y golpeando el makiwara, pues el maestro Itosu creía más en la técnica del golpe único o ‘ikken ikkatsu’. Azato mantenía registros muy completos de todos los expertos de artes marciales de la isla, en ellos detallaba de antemano sus habilidades y defectos, por lo que decía, basándose en lo dicho por el estratega chino Sun Tzu: “Conócete a ti mismo y a tu enemigo: esta es la clave secreta de la estrategia”.

Uno de los mejores amigos de Azato-, el maestro Yasutsune Itosu fue, junto con él, directos responsables de convertir el karate en un legado cultural de Okinawa y que posteriormente fuera adquiriendo popularidad. Ambos dieron a conocer el arte de la nobleza entre el pueblo. Así, la tradición defensiva fue incluida en las escuelas públicas en la década de 1900, donde se le dio, finalmente, el nombre de karate a esa disciplina.Algunas de sus frases célebres son :

  • Convierte tus manos y tus pies en lanzas, sables, o mazos.
  • El secreto de la victoria es concocerte a tí mismo y a tu oponente a través de una profunda preparación y observación